Son los aparatos que el paciente se puede quitar para limpiarlos, pero cuando se los coloca van firmemente sujetos a los dientes. Estos aparatos aplican presiones controladas sobre los dientes que se desean desplazar mediante la acción de elementos mecánicos activos, como resortes, arcos, tornillos, etc. Estas fuerzas son, en su totalidad, artificiales o mecánicas, y actúan directamente desplazando los dientes, sin tener nada en común con las fuerzas creadas por la acción de los músculos, que participan en las funciones de masticación, deglución y fonación entre otras.